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El 23 de abril se cumple un año de que la gobernadora de Arizona Jan Brewer firmó la ley SB1070, la primera en el país de criminalizar a los inmigrantes indocumentados.
Aunque las cortes suspendieron la entrada en vigor de las cláusulas más polémicas de la iniciativa, entre ellas la facultad de detener a una persona sospechosa de ser indocumentada, su implementación en julio pasado ha tenido un impacto tremendo, no solo en la economía del estado, sino también en la vida cotidiana de las familias inmigrantes, quienes han tenido que cambiar su rutina diaria y hábitos para evitar ser deportados.
"Esto se convierte en un tremendo desgaste mental", sostuvo la socióloga Cecilia Menjivar.
Se calcula que unas 100 mil personas han salido de Arizona producto del miedo. El Centro de Inmigración de Phoenix estima que en 2008 había unos 560,000 indocumentados en el estado de Arizona, frente a los 460,000 que habría actualmente.
¿Qué opina Barack Obama de todo esto?El presidente piensa que el contenido racista de la SB1070 no es el problema de fondo, sino el de la "inconstitucionalidad
Obama sostiene que Arizona violó la ley de supremacía de la Constitución al buscar aplicar la política migratoria de Estados Unidos, cuando se trata de una prerrogativa federal y no estatal.