Traducido por el equipo de SOTT.netLlevo tiempo con esta idea en la cabeza. No sé si es una locura o no, así que he dudado en escribirla. Pero tampoco puedo descartar esta hipótesis.

© Antonin Herelle
Así que avisados quedáis. Esquizo-post de conexión de puntos inminente.Ahora que el polvo del Corona se ha asentado, ya nadie tiene muchas ganas de hablar de ello. Los
normis que se volvieron todos Jonestown junto con los
Branch Covidians parecen tranquilamente avergonzados y reacios a abordar el tema, no sea que a otros se les recuerde su rabioso entusiasmo por las mascarillas, los encierros y la imposición de terapias genéticas experimentales en los brazos de los niños. Es probable que también contribuya a ello cierto grado de creciente inquietud por lo que permitieron que entrara en sus células. La gente que enloqueció a los
normis en primer lugar no quiere insistir en la fatalidad, para no llamar la atención sobre sus crímenes de guerra mentirosos. Incluso los teóricos de la conspiración no están muy interesados en hablar de ello, por puro agotamiento con el tema, entre otras cosas. Todos hemos pasado por el infierno y no es algo que nadie quiera analizar por millonésima vez. Sacar el tema es como rascarse viejas costras. Como los alemanes después de la Segunda Guerra Mundial, todo el mundo reconoce que preguntar qué hacían sus amigos hace unos años puede dar lugar a una conversación incómoda que nadie quiere tener.
Es un extraño tipo de negación la que se ha arraigado. Un aspecto de esta negación se ha ido imponiendo en el lado extraño de Internet: el creciente número de personas que argumentan que no había nada real subyacente a las medidas plandémicas, que todo el asunto fue una proyección holográfica de los medios corporativos.
Comentario: Puede leer también: