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Adoptar un enfoque fundamentalmente distinto del mundo natural, uno en el que nos preocupemos tanto por el bienestar de los animales no humanos y el medio ambiente como por el de los seres humanos.Para entender adónde ha ido a parar la salud pública en los últimos años, y por qué pudo producirse la respuesta Covid, es importante desmenuzar este breve editorial. ¿Por qué los profesionales sanitarios recomendaron que se negara a los niños el derecho a jugar juntos y coaccionaron a las mujeres embarazadas para que se inyectaran nuevos fármacos que pasaban a sus fetos? La respuesta está en parte en el dogma que domina ahora las instituciones sanitarias y las revistas que pretenden informarlas.
El creciente uso en la cocina de harina hecha de grillos, langostas y larvas de insectos se ha encontrado con una feroz oposición en Italia, donde el Gobierno va a prohibir su uso en las pizzas y pastas y segregarla en los estantes de los supermercados.Cuando los historiadores miren hacia atrás y se pregunten qué frustró el Gran Reinicio, tal vez la negativa italiana a arruinar sus queridas pasta y pizza se considere el catalizador.
En una señal de temor a que los insectos se asocien con la cocina italiana, tres ministros del Gobierno convocaron una rueda de prensa en Roma para anunciar cuatro decretos destinados a tomar medidas enérgicas. "Es fundamental que estas harinas no se confundan con alimentos fabricados en Italia", declaró Francesco Lollobrigida, ministro de Agricultura.
Dotada de vitaminas, proteínas y minerales, la harina de grillos se considera cada vez más como una forma ecológica de obtener nutrientes, y se prevé que el mercado alcance los 3.500 millones de dólares en 2029. La UE ya ha autorizado alimentos elaborados a partir de grillos, langostas y larvas de escarabajo. En enero se añadieron a la lista las larvas del gusano de la harina.
Los cuatro insectos se citan en los decretos italianos, que exigirán que cualquier producto que los contenga se etiquete con letras grandes y se exponga separado de otros alimentos.
"Quienquiera que quiera comer estos productos puede hacerlo, pero quienes no quieran, y me imagino que será la mayoría de los italianos, podrán elegir", declaró Lollobrigida.
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