El planeta está poblado de parejas que han perdido su espacio de entendimiento y se ven abocadas a un círculo vicioso de reproches y negatividad. Esto, hace que presten excesiva atención a lo que les molesta del otro y a lo que les gustaría cambiar en su forma de ser. Más que pretender solucionar los problemas que asolan su relación, buscan que su pareja se amolde a sus deseos.
Uno de los mayores enemigos de las relaciones de pareja es dar por hecho que si la otra persona nos quiere, tiene que saber lo que queremos y necesitamos sin que tengamos que pedírselo. Piensa que una buena comunicación nos ahorraría los incontables problemas que se producen en las parejas por falta de entendimiento.
Nuestra pareja no puede ni tiene por qué comportarse igual que nosotros. Enfadarnos por todo lo que hace sin tratar de entenderla o intentar cambiarla constantemente es un error. Aunque es importante tener cierta afinidad, no tenemos por qué pensar igual. Entender esto nos ayudará a ser mucho más comprensivos el uno con el otro, más tolerantes y justos.
"Solo el desarrollo de la compasión y la comprensión de los demás nos puede traer la tranquilidad y la felicidad que todos buscamos" —Dalai Lama XIV.













Comentario: Y esto no solamente es en cuestiones de relaciones de pareja, sino también con nuestros amigos, familiares y conocidos. Lo importante es ser empáticos con las personas que nos rodean y sólo podemos llegar a serlo cuando aprendemos a ser empáticos con nosotros mismos.
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