Una dosis diaria de bicarbonato sódico podría ayudar a reducir la destructiva inflamación provocada por las enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide. Esta es la conclusión a la que se ha llegado en una nueva investigación.

© Sci-News.com
El equipo del Dr. Paul O'Connor, fisiólogo renal de la Universidad de Augusta en Georgia, Estados Unidos, ha obtenido algunas de las primeras pruebas de cómo este barato antiácido, que no suele necesitar receta, puede estimular a nuestro bazo para que promueva un entorno antiinflamatorio que pueda ser terapéutico frente a enfermedades inflamatorias.
Los autores del estudio han mostrado que cuando las ratas o las personas sanas beben una solución de bicarbonato sódico, este se convierte en un activador para que el estómago produzca más ácido para digerir la próxima comida, y para que las poco estudiadas células mesoteliales en el bazo le digan a este órgano del tamaño de un puño que no hay necesidad de poner en marcha una respuesta inmunitaria protectora. El mensaje que le transmite sería, expresado de forma simple con un ejemplo figurado, algo así como "Es solo una hamburguesa, no una infección bacteriana", tal como explica el Dr. O'Connor.
Comentario: