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Hubo marchas en Túnez y Argelia; crece el temor a un efecto dominó
En medio de la creciente inquietud de los líderes de los países árabes, las manifestaciones se multiplicaron ayer en el norte de Africa y en Medio Oriente, en sintonía con la protesta que sacude Egipto desde hace tres semanas.
En la capital argelina se volvieron a registrar huelgas, saqueos y actos de autoinmolación en protesta contra el régimen, mientras Argel se prepara para convertirse mañana en el escenario de una gran manifestación opositora, que todo indica que se realizará a pesar de la prohibición del gobierno.
Los opositores piden reformas democráticas y un fin inmediato del régimen autoritario de Abdelaziz Bouteflika, de 73 años, en el poder desde 1999. Bouteflika prometió recientemente varios cambios, entre ellos poner fin al estado de excepción vigente desde hace 19 años. Varios rumores apuntaban ayer a que antes de la marcha opositora se podría legalizar a cuatro partidos prohibidos hasta ahora.
Un impresionante dispositivo policial, integrado por cerca de 30.000 agentes, se desplegará en Argel mañana. El diario
Echuruk informó que las fuerzas, la mitad de ellas compuestas por unidades antidisturbios, han recibido instrucciones de evitar incidentes en la protesta, aunque se les ha prohibido utilizar fuego real contra los manifestantes.