
"¡Oh, mierda! Estaba tan ocupado usando de mi privilegio de ser delgado para oprimirlo por ser gordo, que olvidé lo que estaba escribiendo".
PJ Media publicó un informe sobre un nuevo artículo académico escrito por dos profesoras en la Universidad Estatal de Oregon, y publicado en la revista
Fat Studies ["Estudios Gordos" - NdT] (sí, aparentemente hay una revista académica que tuvo la gran consideración de llamarse
Fat Studies. ¿Quién lo sabía?). En el
artículo, escrito por Vicki Ebbeck, profesora del Colegio de Salud Pública y Ciencias Humanas de la OSU, y Shannon Austin, una profesora asistente graduada de la misma escuela, nos informan que los instructores de gimnasia y los entrenadores personales son culpables de perpetuar la "opresión gorda" y el "prejuicio antigordos".
El artículo se titula
Burning off the fat oppression: Self-compassion exercises for personal trainers ("Quemar la opresión gorda": Ejercicios de autocompasión para entrenadores personales"), y de inmediato la palabra "opresión" me llevó a pensar que sabía exactamente lo que estaba por venir: una extensa diatriba de los "Guerreros de la Justicia Social" que encasilla a toda la gente gorda en una categoría oprimida que está sometida a una autoridad que consiste en un poderoso grupo de personas en buena forma física (en su mayoría, los más opresivos de los opresores, es decir, los entrenadores personales). No me decepcioné.
Dicho esto, me ha costado un poco de esfuerzo desmentir este artículo. Por un lado, parece ser el enfoque académico de un completo "liberaltardado copo de nieve" que descalifica lo que debería ser obvio (el sobrepeso no es saludable y hacer esfuerzos, a través de la dieta y el ejercicio para controlar el exceso de peso, es beneficioso) al
hacer que el sobrepeso sea visto como parte de un grupo oprimido. Y no se equivoquen, eso es exactamente lo que hacen en este artículo.
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