Hipócrates fue el primero en dar identidad al cáncer. Los bultos duros que atravesaban la piel le recordaban al caparazón de un cangrejo, de ahí su primer nombre: karkinos, cangrejo en griego. Con el desarrollo posterior del imperio romano, se extendió su nombre actual: cancer, cangrejo en latín.
Te sonará también Hipócrates por su cita más famosa: "
Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina".
Menos conocida es la continuación de esa cita: "
Pero c
omer cuando estás enfermo alimenta la enfermedad". Quizá Hipócrates no se refería específicamente al cáncer, pero sin duda intuía que
muchas veces el mejor alimento para combatir una enfermedad es ninguno.

© Desconocido
El último premio Nobel de medicina recayó en
Yoshinori Ohsumi, por sus hallazgos sobre la autofagia (reciclaje celular), uno de los
beneficios del ayuno, y una de nuestras armas internas contra el cáncer (
estudio).
Los pacientes de cáncer reciben poca orientación sobre nutrición. Se enfrentan a tratamientos agresivos con consejos bien intencionados pero muchas veces equivocados. Por ejemplo, antes de abordar una quimioterapia se les anima a ingerir mucha comida (
detalle), beneficiando más al cáncer que a su cuerpo.
Hoy exploramos cómo el ayuno y la dieta cetogénica ayudan a combatir el cáncer. Pero antes de derrotar al enemigo, debemos conocerlo.
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