Quedarse frío no siempre es malo; la medicina ha descubierto sus utilidades terapéuticas: hace esfumarse la grasa de los michelines y evita los daños neurológicos que se producen por falta de oxígeno en el cerebro.
Crio-sauna a -110ºC en el Sparkling Hill Resort's de Vernon (Canadá)
Un simple escarabajo puede dar a la ciencia la clave para evitar que los tejidos se congelen cuando el termómetro marca temperaturas que hielan el aliento. El bicho se llama
Ubis ceramboides y se mueve como pez en el agua en Alaska, a menos 60 grados.
Kent Walters y su equipo de investigadores de la Universidad de Notre Dame, en Indiana (Estados Unidos), metieron en el laboratorio a una de las
especies de escarabajo más raras que existen y se encontraron con que el animal posee una sustancia llamada
xylomannan, una gran molécula, desconocida hasta ahora, que evita que muera de frío. Actúa como un anticongelante natural tan potente que permite al escarabajo permanecer horas y horas a cuerpo gentil a temperaturas siberianas; algo que los humanos no seríamos capaces de soportar porque, en cuanto las manos empiezan a entumecerse, comienza la cuenta atrás. Los vasos sanguíneos se hielan, lo que impide la circulación. En una hora, las extremidades estarán congeladas y el dolor será atroz. En este punto, nos quedan 30 minutos de vida.
Comentario: En el libro
The Return of the Black Death ("El regreso de la Peste Negra") de Susan Scott y Christopher Duncan, también encontramos ciertas pistas acerca de cómo el frío podría reforzar el sistema inmunitario e impedir contagios de enfermedades muy graves. ¿Quizás el ébola? Durante el invierno, las epidemias solían esparcirse mucho más lentamente, y según algunos testigos, era difícil contraer la peste si uno se hallaba en un clima muy frío y si permanecía al aire libre. Eso debería decirnos algo acerca de los beneficios de un baño o una ducha fría (entre 10 y 15 grados centígrados) diarios.
Véase también:
Terapia a 160 grados bajo cero
Comentario: El virus del Ébola parece ser peor de lo que estamos viendo publicado en los medios. La misma OMS declaró que se trata de una emergencia internacional y, antes, que está completamente fuera de control. Otro grave problema es que los virus mutan y al parecer éste está mutando y dando indicios de que puede convertirse en un virus transmisible por vía aérea. No lo sabemos con certeza, pero sí sabemos que de ser así, ciertamente NO estamos preparados para sobrellevar una epidemia global de semejante amplitud...
Mientras tanto, lo que podemos hacer es aprender de la historia, sobre una época en que un virus muy similar al Ébola mató a miles de personas:
La epidemia más letal del Ébola está "totalmente fuera de control" ¿Es el regreso de la Peste Negra?
Científicos se tropiezan con el tratamiento más obvio para el Ébola: el tabaco
En el libro The Return of the Black Death ("El regreso de la Peste Negra") de Susan Scott y Christopher Duncan, también encontramos ciertas pistas acerca de cómo el frío podría reforzar el sistema inmunitario e impedir contagios de enfermedades muy graves. ¿Quizás el ébola?
Durante el invierno, las epidemias solían esparcirse mucho más lentamente, y según algunos testigos, era difícil contraer la peste si uno se hallaba en un clima muy frío y si permanecía al aire libre. Eso debería decirnos algo acerca de los beneficios de un baño o una ducha fría (entre 10 y 15 grados centígrados) diarios. Véase también:
Terapia a 160 grados bajo cero
El frío cura y adelgaza