
© Desconocido
¿Te quedas enganchado después de una discusión sobre lo que dijiste mal o lo que podrías haber dicho? ¿Te cuesta dormirte por las noches preocupado por un fallo en el trabajo? ¿Crees que le das demasiadas vueltas a las cosas?No eres el único y, de hecho, cada vez es más creciente el número de personas que piensan
"demasiado", impidiéndose a sí mismas el desarrollo de una vida satisfactoria.
En este artículo te mostraremos cómo liberarte de ese exceso de pensamiento nocivo (a partir de ahora los llamaremos
rumiaciones) y te plantearemos estrategias para recuperar el control de tu vida.
El rumiar nos agotaPensar no es negativo. Lo es cuando nuestra mente se queda dando vueltas a nuestros pensamientos inútilmente produciendo sentimientos negativos, dando lugar al
"efecto levadura": un pensamiento que tiene lugar a partir de una pequeña idea o problema, pasa a generar más y más preguntas, nuevas relaciones de ideas (problemáticas y catastróficas), generando otros pensamientos negativos que se expanden, crecen y acaban por apoderarse de todo el espacio de nuestra mente.
El resultado es agotador. Lejos de encontrar respuestas o soluciones válidas acabamos en un callejón sin salida, presas de sentimientos de victimismo (
"no podré salir de ésta",
"soy incapaz"), ansiedad (
"mañana va a ser un día duro") y depresión (
"mi vida no vale nada").
Pensamos
"demasiado" cuando nos dejamos atrapar por torrentes de pensamientos y sentimientos negativos que nos abruman y que interrumpen nuestro funcionamiento diario y nuestro bienestar.
Comentario: Puede parecer sencillo pero, como indica el artículo, no se trata simplemente de sentarse y pensar cosas agradables esperando que todo sea de color de rosa, como proclaman todos los seguidores de la Nueva Era. Lamentamos decir que no es así, no hay almuerzo gratis. Para más información:
- Enfoque SOTT - Deja de ser tú - la mente crea la realidad
- Plasticidad cerebral (o neuroplasticidad): ¿qué es?
Compartimos también la siguiente conferencia: