OF THE
TIMES
"Supongan, dijo, que un hombre se encuentra frente a un gran río. Si necesita cruzar a la otra orilla, pero no hay ninguna barca para llevarlo, ¿qué haría? Cortaría algunos árboles, los ataría y construiría una balsa.Esta fue la parábola que Gautama Buda le contó a sus seguidores para explicarles la importancia de practicar el desapego y no aferrarse a las cosas, las experiencias o las relaciones. Sin embargo, ¿cuántas veces nos aferramos a la balsa y la arrastramos con nosotros a lo largo del viaje, a pesar de que es completamente inútil?
"Luego se sentaría en la balsa y usando sus manos o ayudándose de un palo, se impulsaría para atravesar el río. Al llegar al otro lado, ¿qué haría?
"Abandonaría la balsa porque ya no la necesita.
"Lo que no haría sería, pensando en lo útil que le había sido, cargarla sobre sus espaldas y continuar el viaje con ella a cuestas.
"De la misma manera, mis enseñanzas solo son un medio para alcanzar un fin. Son una balsa que os transportará a la orilla del otro extremo.
No son un medio en sí mismas, sino un medio para alcanzar la iluminación".
"Si acepto lo que sucedió, entonces significa que lo apruebo, que de cierta forma estoy bien con lo sucedido".Muchas personas piensan que eso significa practicar la aceptación radical. Creen que aceptar es ceder o ser blando. Incluso hay quienes creen que si no aceptan la realidad no experimentarán tanto dolor. Obviamente, están equivocadas.
"Si perdono a la persona que me hizo daño, entonces significa que permito el abuso, que no me valoro lo suficiente".
"Si acepto la pérdida, significa que no puedo hacer nada para cambiar la situación. Y eso implica que me resigno a ser miserable, que me regodeo en el sufrimiento".
Si puedes resolver el problema, no vale la pena preocuparse por eso; si no se puede solucionar, no tiene caso.También puede ayudar la plegaria de la Serenidad, de Reinhold Niebuhr:
Conclusión: deja de darle vueltas a las cosa, lo que será, será.
Señor, concédeme serenidad para aceptar todo aquello que no puedo cambiar,Recomendamos leer también:
fortaleza para cambiar lo que soy capaz de cambiar
y sabiduría para entender la diferencia.
Amar a alguien no es meramente un sentimiento poderoso-es una decisión, es un juicio, es una promesa. Si el amor no fuera más que un sentimiento, no existirían bases para la promesa de amarse eternamente. Un sentimiento comienza y puede desaparecer. ¿Cómo puedo yo juzgar que durará eternamente, si mi acto no implica juicio y decisión?
Tomando en cuenta esos puntos de vista, cabe llegar a la conclusión de que el amor es exclusivamente un acto de la voluntad y un compromiso.
- Erich Fromm, El Arte de Amar.
Comentario: Puede leer también: