La Ciencia del EspírituS


Hiliter

Un ejercicio de escritura podría ser la mejor forma para lograr el futuro que quieres

Escribir puede sanar el pasado, identificar nuestro estado actual (virtudes y defectos) y crear un orden para trazar un sendero factible hacia el futuro, según ha descubierto el doctor Jordan Peterson.

escribir
© Jonathan Kim (Flickr)
Muchos de nosotros pasamos grandes cantidades de tiempo pensando en el futuro, con miedo y esperanza. Este tiempo y energía que dedicamos a proyectar nuestro futuro cavilando podría ser mejor empleado si escribimos de manera ordenada lo que queremos, según ha demostrado el trabajo del doctor Jordan Peterson.

Peterson, quien defiende el poder de la escritura para ordenar el pensamiento y aclarar el sentido de nuestra vida, dice que "el acto de escribir es más poderoso de lo que se piensa". Junto con un grupo de profesores e investigadores, ha creado un programa de escritura dirigido a estudiantes que quieren maximizar su tiempo universitario y aclarar sus prospectos de vida.

Comentario: Asimismo, recomendamos leer también: Para conocer más acerca del trabajo de Jordan Peterson, recomendamos los siguientes artículos:


Butterfly

Somos mucho más que nuestras cicatrices

"Tú no eres tus años.Ni la talla que llevas.No eres tu peso.O el color de tu pelo.No eres tu nombre. O los hoyuelos en tus mejillas. Eres todos los libros que has leído. Y todas las palabras que dices. Eres tu voz soñolienta en la mañana. Y las sonrisas que intentas ocultar. Eres la dulzura de tu risa. Y cada lágrima derramada. Eres las canciones que gritas tan fuerte, cuando sabes que estás completamente sola. Eres también los lugares donde fuiste; y el único que (realmente) llamas casa. Eres todo en lo que crees. Y las personas a quien quieres. Eres las fotografías de tu habitación. Y el futuro que pintas. Estás hecha de tanta belleza... Pero tal vez todo esto se te escapa. Desde cuando decidiste ser... Todo lo que no eres". - Ernest Hemingway -
culpabilidad
Estas preciosas palabras del escritor Ernest Hemingway nos recuerdan una verdad que olvidamos demasiado a menudo: somos mucho más que nuestras cicatrices, que ese pasado que arrastramos como si fuera un fardo pesado. Somos todo lo que éramos antes de que decidiéramos capitular.

Bullseye

Proponerse metas es toda una ciencia, te damos consejos para aprenderla

Cada nuevo comienzo nos inspira a proponernos metas personales (antiguas o nuevas) que anhelamos fervorosamente alcanzar... al menos durante esos cinco minutos en que nos colma el entusiasmo de empezar "con el pie derecho", y durante los cuales estamos seguros de que (¡esta vez sí!) lo vamos a lograr (aunque el año pasado hayamos abandonado un par de semanas después de tomar la decisión).

Pero, ¿y si esta vez pudiera ser realmente distinta?
metas
Las investigaciones muestran que cuando las personas deciden cambiar, inmediatamente se siente más seguras, en control y optimistas. El problema se presenta cuando son víctimas del "síndrome de la falsa esperanza", sostiene Kelly McGonigal, psicóloga de la Universidad de Stanford, conferencista en la Escuela de Graduados de Negocios y profesora en el Centro de Investigación sobre Compasión y Altruismo de la Universidad de Stanford.

El "síndrome de la falsa esperanza" es un término utilizado por los psicólogos para describir el ciclo de: 1) prometer cambiar, 2) sorprenderse por lo difícil que es, y 3) rendirse. Y todo porque el proceso real de cambio no provee el mismo empujón emocional que la resolución inicial.

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Rose

Soltar el control: la clave de la felicidad y la fortaleza psicológica, según estoicos

Chismes, ataques gratuitos, despidos, asaltos, rupturas amorosas, son acciones que pueden afectarnos psicoemocionalmente y que, más allá de encargarnos de regular nuestras emociones, no podemos hacer nada para mejorar la situación. Sin embargo, parecería casi imposible no dejar de sentir frustración, enojo e incluso coraje en contra de las personas que están haciéndonos sentir mal con nosotros mismos.

estabilidad
© Desconocido
Para enfrentar esta situación, los estoicos, en especial el filósofo Epicteto solían decir por aquella época del siglo II, en el entonces Nicopolis -oeste de Grecia-, que sólo somos responsables de nuestras palabras, conductas, acciones, esfuerzos, errores, ideas y consecuencias de todo lo anterior; lo demás de los demás, no son nuestra responsabilidad y por tanto no estamos obligados a reaccionar al respecto. Según él, es fundamental entender la diferencia entre lo que es y lo que no es responsabilidad de uno y actuar en función de ello, para convertirse en un ser psicológicamente invencible, capaz de sobreponerse ante las altas y bajas de la fortuna.

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Boat

Lo Mejor de la Red: Fuimos hechos para estos tiempos

Traducción por SOTT.net

valientes
Amigo mío, no te desanimes. Fuimos hechos para estos tiempos. Recientemente he escuchado que muchos están profunda y correctamente desconcertados. Están preocupados por el estado de las cosas en nuestro mundo actual. La nuestra es una época de asombro casi a diario y de rabia a menudo justificada debida a las últimas degradaciones de lo que más importa a las personas más visionarias y civilizadas.

Tienes razón en tus evaluaciones. El lustre y la arrogancia a los que algunos han aspirado a la vez que apoyan actos tan atroces contra los niños, los ancianos, la gente común, los pobres, el descuido, el abandono, es impresionante. Sin embargo, te ruego, te pido, a ti gentil, que por favor no dejes que tu espíritu se seque lamentando estos tiempos difíciles. Sobre todo no pierdas la esperanza. Más particularmente, ya que, el hecho es que fuimos hechos para estos tiempos. Sí. Durante años, hemos estado aprendiendo, practicando, [hemos] estado entrenando y a la espera de reunirnos en este exacto plano de compromiso.

Rose

La inteligencia incomprendida de las emociones

Aunque tendemos a ignorar o "superar" nuestras emociones, ellas son una valiosa fuente de información acerca de quiénes somos y qué necesitamos.

emociones
© Desconocido
Las emociones son nuestras compañeras más cotidianas: enhebran, definen y pintan con múltiples tonos el paisaje de nuestros días. Pero como transparentan las expresiones que abren, le tememos a su influjo, imaginándolas como llamaradas incontrolables que nos esclavizan y nos roban de nuestra capacidad de responder libre y racionalmente.

No es de sorprender. Por siglos, la filosofía y la psicología han tendido a asociar las pasiones con "bajos impulsos", apetitos y reacciones irracionales y poco dignas de la civilización que supimos procurarnos. Esta actitud de desdén nos lleva a desoír lo que sentimos, particularmente cuando se trata de emociones aflictivas -mal llamadas "negativas"- como el miedo, el enojo, la culpa, la tristeza, la frustración, el agobio, la vergüenza, los celos, la envidia. Cada una de estas emociones tiene un mensaje que aportarnos, una información valiosa acerca de qué anhelamos, qué nos importa, qué necesitamos de los demás, qué reglas son importantes para nosotros, qué pérdidas nos duelen, qué afectos queremos preservar.

En la introducción a su magnífica obra "La sabiduría de las emociones", el psiquiatra argentino Norberto Levy señala:
"Del mismo modo que las luces del tablero de mandos del automóvil se encienden e indican que ha subido la temperatura o queda poco combustible, cada emoción es una luz de tonalidad específica que se enciende e indica que existe un problema a resolver".

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Phoenix

No tengas miedo de tus monstruos, adiéstralos

niña abrazando lobo
© Lucy Campbell
Todas las personas escondemos algo. En algunos casos, son características nuestras de las que nos avergonzamos que pensamos que los demás rechazarían o que consideramos defectos. En otros, son traumas del pasado, cosas que hicimos o que nos hicieron y que pensamos que provocarían rechazo en los demás. A este tipo de cosas que escondemos es a lo que llamamos "nuestros monstruos".

Si escondemos nuestros monstruos a los demás es porque en realidad nosotros tampoco queremos verlos, convivir con ellos. Es normal. Los monstruos, los traumas, los arrepentimientos, los complejos, las vergüenzas... Todo eso son categorías negativas a las que duele mirar, que nos hacen sufrir.

Pero lo cierto es que es absolutamente normal convivir con nuestros monstruos. Ni el más aparentemente puro de los individuos con los que te cruzas en el día a día está libre de tener algún tipo de lucha interior. Y es que el ser humano se construye sobre sus conflictos y sus contradicciones. El problema no es ese, el problema es tratar de ignorarlos eternamente, no aceptarlos.
"La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal como soy, entonces puedo cambiar" - Carl Rogers
Cuando no somos sinceros con nosotros mismos, cuando nos ocultamos o no tratamos de pensar en aquello que nos duele, a largo plazo, estamos perpetuando nuestros problemas, aunque en el momento presente creamos estar actuando bien y encontramos cierto alivio. Porque nada desaparece por sí solo, y es necesario aceptar la realidad para superarla.

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Arrow Up

Cómo dejar de preocuparse por la ansiedad y sacarle provecho

Si es bien gestionada, la ansiedad puede trabajar para nosotros haciendo que rindamos mejor.

superar ansiedad
© Desconocido
Aunque en el contexto actual la ansiedad parezca un problema convertido en epidemia, lo cierto es que este estado de activación psicológica y fisiológica no en malo de por sí. La evolución ha hecho que aparezca en nuestras vidas como mecanismo para afrontar situaciones en las que debemos actuar proactivamente, saliendo de nuestra zona de confort.

Ahora bien, para aquellas personas acostumbradas a un ritmo de vida muy frenético, o a situaciones en las que hay alto riesgo de perder algo, la ansiedad puede terminar desgastando su salud; y es que nuestro cuerpo no está preparado a someterse a esas presiones durante muchos días seguidos.

La cuestión es que, muchas veces, una buena parte del problema que supone la ansiedad es que esa sensación nos la despierta la ansiedad misma, su presencia. Por eso, si aprendemos a domarla, no solo reduciremos sus inconvenientes, sino que podremos hacer que su efecto juegue a nuestro favor.

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Heart

4 formas en las que dar las gracias mejora tu salud mental, según un estudio científico

Dar las gracias es una forma inteligente de mejorar la salud mental y la cognición.

El místico alemán Meister Eckhart dijo "si la única oración que dices es 'gracias', eso es suficiente". Dar las gracias al parecer no sólo es la vía de acceso al reino celestial; es también la puerta hacia la salud mental, según un interesante estudio.

gracias
© Desconocido
Los investigadores Joel Wong y Joshua Brown indagaron los efectos de la gratitud en personas con baja salud mental (investigaciones anteriores habían notado que quienes conscientemente agradecen suelen ser más felices).

En el estudio se reclutó a 300 adultos, sobre todo universitarios, que buscaban algún tipo de terapia a o ayuda psicológica. Se dividieron en tres grupos; uno tuvo que escribir una carta de gratitud a otra persona cada semana durante 3 semanas, el segundo escribió sobre sus pensamientos más profundos y sus experiencias negativas y el tercero no hizo ninguna de estas actividades. Los investigadores descubrieron que aquellos que escribieron las cartas de agradecimiento reportaron significativamente mejor salud mental de 4 a 12 semanas después del experimento que los que no escribieron cartas.

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Bulb

Enfoque 101: cómo mejorar la atención y la concentración

El enfoque y la concentración pueden ser muy difíciles de dominar. Hay toda una ciencia compleja detrás de afinar la mente y prestar atención a lo que importa. La mayoría de la gente quiere aprender a mejorar su concentración pero realmente vivimos en un mundo ruidoso y lleno de distracciones constantes que nos lo ponen difícil.

concentración
© Desconocido
Y bueno, empecemos por el principio, ¿qué es en realidad enfocarse en algo? Los expertos definen el enfoque como el acto de concentrar su interés en algo. Es una definición un tanto aburrida y poco concreta, pero hay una idea importante oculta dentro de esa definición: con el fin de concentrarse en una cosa hay que, por defecto, hacer caso omiso de muchas otras. En otras palabras, la eliminación es un requisito previo para concentrarse. Como dice Tim Ferriss, el autor de "The 4-Hour Workweek": "Lo que no haces determina lo que puedes hacer".

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