No se pierdan nuestra conversación sobre los eventos más importantes de la semana con los editores de SOTT en español en nuestro Sott Radio Networtk (SRN).
EE.UU. encontró la forma más criminal e irrespetuosa de conmemorar los ataques del 11-S. 17 años después de la tragedia que, según nos dijeron, fue perpetrada por terroristas de Al Qaeda, Washington se encuentra hoy protegiendo en Siria a los mismos terroristas que teóricamente golpearon el corazón de Norteamérica.
EE.UU. ha dado muestras definitivas de que la retórica de la guerra contra el terror es una farsa, al amenazar con represalias en contra de Rusia, Siria e Irán si intentan aniquilar a sus fuerzas auxiliares en Medio Oriente. Mientras tanto, John Bolton amenazó con sanciones a los funcionarios de la CPI en caso de tener el atrevimiento de investigar los crímenes de guerra de Israel y EE.UU.
En suelo sirio se reportó que la grabación de la puesta en escena del ataque químico que le quieren atribuir a Assad, ya habría tenido lugar; al mismo tiempo Washington cometió un crimen de guerra en Deir Ezzor al bombardear el país con fósforo blanco.
En Rusia, luego del ridículo hecho por Londres al acusar a dos ciudadanos rusos de ser los culpables del envenenamiento de los Skripal, RT realizó una entrevista con los acusados donde todo parece indicar que la versión inglesa de los hechos es un sinsentido propagandístico.
Todo esto acompañado de un planeta que no da descanso. El océano pareció esta semana cobrar vida con tormentas tropicales simultáneas, desplazados e innumerables víctimas fatales. Las tragedias ya observadas en Asia empiezan a ser reflejadas ahora en EE.UU. con el huracán Florence, mientras en Massachusetts se registran extrañas explosiones de gas.
Comentario: Para otro excelente reportaje de Dilyana Gaytandzhieva, vea también: Ataque con agente nervioso en Salisbury revela programa de armas biológicas del Pentágono por valor de 70 millones de dólares en Porton
Todo el mundo tiene una buena idea de los tipos de alta tecnología que hoy en día los gobiernos tienen a su disposición.
La única pregunta que usted debe hacerse es: ¿Estarían lo suficientemente locos los gobiernos/el Estado Profundo de los Estados Unidos y de Occidente como para seguir esta ruta de guerra biológica contra poblaciones enemigas, en este caso los rusos?
A juzgar por la propaganda antirrusa y los trucos sucios que hemos visto en los últimos años, ciertamente parecen lo suficientemente motivados como para hacerlo.