La Ciencia del EspírituS


Magic Wand

La ira es una "locura temporal": Los secretos de los estoicos para frenarla

La gente se enfada por todo tipo de razones, desde las más triviales, como que alguien nos arrebate la plaza de aparcamiento hasta otros mucho más serios, como puede ser la terrible injusticia que inunda el mundo.

Sin embargo, lo cierto es que en nuestro día a día la ira suele surgir por motivos triviales, razón por la cual la Asociación Americana de Psicología (APA) tiene una sección completamente dedicada a la gestión de la ira. Curiosamente, sus propuestas se parecen mucho a uno de los tratados más antiguos sobre la ira escrito por el filósofo estoico Lucio Anneo Séneca.

mujer ira
© Desconocido
Séneca pensaba que la ira era una locura temporal, y que incluso en los casos en los cuales está justificada, como cuando somos testigos de una injusticia o la sufrimos en carne propia, nunca deberíamos actuar movidos por el enfado ya que, según sus palabras: "otras emociones afectan nuestro juicio, pero la ira afecta nuestra cordura, otras emociones llegan como ataques suaves que pasan desapercibidos pero la mente del hombre es propensa a caer abruptamente en la ira".

Este filósofo se refería al hecho de que, al contrario del resto de las emociones, a menudo la intensidad con la que respondemos ante la ira no está relacionada con la causa que la originó. Por ejemplo, si ganamos 200 euros en la lotería estaremos contentos pero si ganamos 500.000 euros estaremos eufóricos. Lo mismo vale para las pérdidas, la magnitud de nuestra tristeza o devastación dependerá del grado de la pérdida y su significado. Con la ira no ocurre así. Solemos reaccionar de forma desproporcionada, independientemente de su causa.

Comentario: Puede leer también:


Phoenix

"El hombre en busca de sentido": La libertad puede sobrevivir hasta en un campo de concentración

Escuché acerca de "El hombre en búsqueda de sentido" de Viktor Frankl a principios del 2011 durante una excelente clase de ética impartida en un curso de liderazgo ciudadano. Éramos pocos alumnos a los que el profesor nos planteaba pregunta tras pregunta sobre qué motiva al hombre a actuar una u otra forma ante una situación particular que le aqueja.

Al final de la clase se despidió de nosotros exhortándonos a ahondar en la extensa obra de Frankl, pero que sobre todo estudiáramos "El hombre en busca de sentido" para comprender la única libertad que ni los más cruentos tiranos le pueden arrebatar al hombre: la libertad espiritual.

Viktor Frankl
© Rebelle SocietyEl psiquiatra Viktor Frankl fundó la escuela psicológica de la logoterapia.
Desde que la leí esta obra, la recomiendo firmemente: Ha sido uno de los libros que más me ha creado la convicción de que la libertad es el camino para la realización humana.

Comentario: Puede leer también:


Magic Wand

Bailar mantiene tu cerebro en forma

swing couple dancing
© Desconocido
Sócrates, el maestro de la dialéctica, solía bailar solo y animaba a todos a seguir su ejemplo. "El entrenamiento musical es un instrumento más potente que cualquier otro, porque el ritmo y la armonía se abren camino hacia los lugares interiores del alma (...) y también porque quien ha recibido esta verdadera educación del ser interior percibirá con mayor astucia omisiones o fallas en el arte y la naturaleza", escribió.

Hoy la ciencia confirma que bailar no solo es un excelente ejercicio físico sino que también es beneficioso para el equilibrio psicológico. Sabemos que el baile estimula la producción de serotonina, la cual nos ayuda a reducir el estrés y provoca una agradable sensación de bienestar y relajación. Por eso, no hay dudas de que bailar nos hace más felices. Sin embargo, lo que no sabíamos era que el baile actúa como una red de protección para nuestro cerebro ayudándonos a conservar las funciones cognitivas.

Comentario: Vea también:


Oscar

Reflexiones acerca del arte en la sociedad moderna y la corrupción del alma

El mundo de la creación en general, de la cultura y del arte, han sido absorbidos durante el último medio siglo por lo que se denomina cada vez con mayor naturalidad y sin rubor industria cultural o del entretenimiento.

Ahora bien, dentro de la 'industria' cultural y artística distinguimos dos ámbitos o tendencias marcadamente diferenciadas:
  1. la 'cultura de masas', que alcanza su mejor expresión en la llamada 'cultura pop'; y
  2. la 'cultura de las élites', considerada como superior intelectual y socialmente, la propia de los sectores sociales más educados (cultivados) que quieren distinguirse de la vulgaridad de la cultura de masas.
Ninguna de las dos es propiamente una cultura artística o un Arte en sentido tradicional y clásico. La primera es un producto meramente industrial y por tanto carente de verdadera alma, tiene de cultural lo mismo que una lata de conservas pero de ningún modo puede encontrarse en ello algo artístico.
entretenimiento
© Internet
La segunda categoría que hemos señalado es, por su parte, algo mucho más sofisticado y pernicioso, pues no se trata de un falso arte -como pudiera ser aquel que consistiera en la imitación repetitiva y formal carente de contenido y significado-, sino que es aquello a que pueden aplicarse en rigor los términos de contracultura y anti-arte. Topamos así una vez más con la inversión y suplantación -tan propia de la modernidad y la anti-Tradición- del arte verdadero y no con una mera imitación.
Fontaine, 1917, Marcel Duchamp
Fontaine, 1917, Marcel Duchamp
Como veremos a continuación esta distinción es análoga a la que estableciera Guénon entre pseudo tradición y contra-Tradición.
"Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos. Un Anillo para atraerlos y atarlos en las tinieblas."
J.R.R. Tolkien, El Señor de los Anillos,
Libro I: La comunidad del anillo.

Comentario: Vea también: Erradicando la belleza: La destrucción del Arte


Brain

Redes sociales acusadas de ser la fuente de un aumento en suicidios en universidades

El vicerrector de la Universidad de Bristol señala a Instagram y Facebook porque siete de sus alumnos se han suicidado en el último año y medio.
facebook instagram
© JUSTIN SULLIVAN / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / AFP / AFP
El presidente y vicerrector de la Universidad de Bristol (Reino Unido), Hugh Brady, ha señalado que las redes sociales pueden suponer un peligro para la salud mental de los jóvenes porque la constante "presión" a la que están sometidos para parecer perfectos todo el tiempo puede "causar ansiedad y depresión", informa el diario británico Daily Mail.

Comentario: La forma en la que las redes sociales funcionan en nuestro cerebro puede llegar a generar una fijación adictiva por las mismas. Cada vez que los usuarios reciben un "like", el circuito responsable del placer se activa y nos da un golpe de dopamina. Esto eventualmente genera tolerancia, esta tolerancia hace que la vida a nuestro alrededor nos parezca más placentera. Tal vez, la mejor forma de lidiar con este problema es regular el acceso a las redes sociales para personas jóvenes.


Brain

Efecto Horn: así actúan nuestros prejuicios negativos

Los seres humanos somos imperfectos. A causa de la herencia biológica de nuestros antepasados más primitivos, las personas concebimos una imagen o primera impresión de los demás en cuestión de segundos. Este fenómeno se atribuye a la rapidez y agilidad que tiene el cerebro de decidir y actuar según convenga. Bien, el efecto Horn es algo parecido: resulta ser una tendencia a formarnos una opinión negativa de alguien a partir tan solo de una observación simple y poco minuciosa.
efecto horn
Los prejuicios como punto de partida

Antes de entrar de lleno en la definición técnica de lo que supone el efecto Horn, tenemos que entender algo fundamental sobre el comportamiento humano. Somos seres sociales, necesitamos de aceptación por parte de los demás y causar buena impresión. No podemos evitarlo, queremos formar parte siempre de una identidad, de un grupo. Como práctica habitual, del mismo modo en el que damos una imagen u otra de manera intencionada, también opinamos sobre los demás. Prejuzgamos constantemente, y lo hacemos de forma pesimista y muchas otras de forma optimista. Veamos a continuación en qué se traduce lo dicho hasta ahora.

Comentario:
Artículos recomendados:



Brain

La corteza orbitofrontal, el asiento de nuestra conducta social

La corteza orbitofrontal es una de las áreas cerebrales más interesantes. Se relaciona con nuestra personalidad, nuestras emociones y ante todo con la conducta social. Si bien es cierto que aún nos quedan muchas incógnitas por resolver sobre esta región, lo que se sabe hasta el momento resulta sin duda muy revelador y explicaría muchas cosas sobre el comportamiento humano.
cerebro
Estamos seguros de que gran parte de nuestros lectores conocen el curioso caso de Phineas Gage. Este operario de los ferrocarriles sufrió en 1848 un violento accidente con curiosos resultados. Tras una explosión, una barra de hierro quedó hendida en su cráneo. Esa incisión atravesó precisamente la corteza orbitofrontal, y aunque Gage no perdió la consciencia en ningún momento y su historia fue descrita como un milagro médico, cabe decir que este joven operario no volvió a ser el mismo.

Butterfly

¿Cómo tratar con personas tóxicas?

personas tóxicas
Cuando una persona mantiene actitudes que podríamos calificar como tóxicas y no podemos hacer mucho para ayudarle a cambiar, lo más conveniente es marcar distancia. Así protegemos nuestro equilibrio emocional. Sin embargo, no siempre es posible poner espacio físico de por medio. Hay veces que no nos queda más remedio que seguir lidiando con esa persona. En esos casos, es imprescindible que aprendamos a poner límites a la gente tóxica, por el bien de nuestra salud mental.

¿Cómo defenderse de una persona tóxica?

1. Traza un plan y visualízalo mentalmente

Cuando percibimos que tenemos el control, el nivel de tensión o estrés que pueden generar las situaciones a las que nos exponemos es más bajo, así como el malestar que estas generan. En otras palabras: cuando sentimos que tenemos el control, las personas y las circunstancias nos estresan menos.

Comentario: Asimismo lo invitamos a leer:



Butterfly

Buscar la felicidad te hace infeliz, mejor busca la verdad

Con Jordan Peterson, Nietzsche, Jung y Dostoyevski, exploramos esta idea de que, más allá de la obligación sociocultural de ser felices, yace la responsabilidad de buscar la verdad, que es lo que da sentido a la existencia.

camino sentido vida
© Desconocido
Las penas, el sufrimiento y la soledad son los grandes constructores de carácter. El ser humano nunca es realmente grande hasta que su corazón se rompe. - Manly P. Hall
Es un dicho budista que buscar la felicidad es la causa de la infelicidad. Para los budistas el andar por el mundo deseando, persiguiendo sensaciones de placer o incluso aferrándonos a aquellas cosas que creemos nos hacen felices -como una pareja, dinero, éxito, etc.- asegura que sufriremos, porque todas estas cosas son impermanentes y, al cambiar, harán que lo que hoy nos hace feliz y da placer mañana nos produzca dolor. Nuestra felicidad hoy es la semilla de nuestro sufrimiento mañana.

Pensadores existencialistas, por otro lado, nos dirían que la vida es trágica. La condición del hombre en el mundo -la muerte, la enfermedad, la soledad y demás- nos colocan en una situación de estar arrojados, de alguna manera caídos (sin necesariamente recurrir a la connotación religiosa). No es de asombrarnos que el hombre sufra, se encuentra en condiciones sumamente precarias en el mundo, aunque, al menos, es libre (especialmente en la medida en la que se hace responsable de sí mismo).

A esto hay que sumarle la presión moderna por ser feliz, por ser productivo y exitoso, como un imperativo categórico social que está evidentemente ligado al paradigma económico de crecimiento permanente. Uno debe de hacer algo -que muchas veces requiere consumir- para lograr sacudirse y alcanzar la felicidad que el cine, la publicidad y en general la sociedad nos dice es nuestro derecho básico (pero que parece nuestra obligación, si es que queremos ser aceptados).

Si esta es la situación en la que se encuentra el hombre, ¿qué hacer para no sumirse en la más profunda desesperanza o en el nihilismo? Para el budismo, existe un camino para trascender el sufrimiento que tiene que ver con el entrenamiento de la mente, con el desapego y con alcanzar una sabiduría contemplativa que es capaz de liberarse de todo lo condicionado -extinguiendo el deseo que hace que dé vueltas la rueda del samsara. Ya que la ignorancia es la raíz del sufrimiento, es la sabiduría lo que libera. No ahondaremos en esto en esta ocasión. ya lo hemos hecho en otros artículos (como este o este). Quizás más cercana a la mentalidad occidental es la asunción heroica de la vida trágica, algo que pensadores como Nietzsche o Dostoyevski han defendido -y que, como veremos, no difiere en fondo sino en método-, pero que tenemos en el Dr. Jordan Peterson una versión actualizada, que sintetiza y extrae las ideas relevantes de estos autores para una sociedad cada vez menos letrada. La vida es trágica, ser feliz es algo así como una utopía (especialmente si se porfía en serlo), pero la vida tiene sentido.

Comentario: Recomendamos leer también: Y para conocer el trabajo de Jordan Peterson, puede leer los siguientes artículos:


Heart

Cómo la bondad puede transformar el tratamiento del cáncer

Traducción tomada del blog Psyciencia.

Es posible que el cáncer no ponga fin a la vida, pero generalmente cambia la vida. Un diagnóstico de cáncer instantáneamente cambia la vida de los pacientes y las familias. El cuidado del cáncer es un servicio de "intenso" y el equipo de atención no solo debe tratar eficazmente la enfermedad sino también abordar las emociones difíciles de los pacientes.

paciente hospital
© Desconocido
Si bien el diagnóstico preciso y el tratamiento efectivo son primordiales, los simples actos de bondad pueden ser un potente antídoto contra el malestar emocional y pueden mejorar los resultados para quienes experimentan el aterrador viaje llamado cáncer. Un creciente cuerpo de evidencia revisado en la Universidad de Stanford muestra que la atención médica amable puede conducir a una cicatrización más rápida de heridas, reducción del dolor, la ansiedad y la presión arterial, y estancias hospitalarias más cortas.

He estudiado durante mucho tiempo cómo mejorar el servicio en el cuidado de la salud. Mi trabajo actual se enfoca en la atención del cáncer e incluye investigación de campo en 10 centros innovadores de cáncer de EE. UU. Y entrevistas con aproximadamente 400 pacientes con cáncer, familiares, médicos oncólogos y el personal. El cuidado del cáncer es más que ciencia, lo que ha dado importantes avances en el tratamiento. Pero también se necesita mucho tacto e interés para complementar la alta tecnología. En una investigación reciente, los coautores y yo exploramos cómo seis tipos de bondad pueden mejorar la atención del cáncer.

¿De verdad necesitamos recordar a los cuidadores sobre la importancia de la bondad en el servicio a pacientes con enfermedades graves? Lamentablemente, sí, ya que los factores estresantes de la medicina moderna a menudo interfieren con las buenas intenciones. Echemos un vistazo rápido a los seis tipos.

Comentario: Parecería increíble que se tenga que hacer un gran esfuerzo para aplicar estos seis tipos de bondades en la atención médica, pero la realidad es que la medicina se ha distanciado bastante de la amabilidad y de un trato humano hacia los pacientes. Más allá de lo que uno pueda hacer en términos de salud para tratar o prevenir las enfermedades como el cáncer, la atención médica humana es fundamental para que las personas puedan sanar mucho mejor y, tal vez, más rápido.

Recomendamos leer: Dr. Bernie Siegel: el amor como guía hacia la salud